La Toxina Botulínica (BOTOX)es un tratamiento que permite relajar los músculos faciales responsables de las líneas de expresión, logrando una apariencia más descansada, armoniosa y rejuvenecida, sin alterar la naturalidad del rostro.

Este tratamiento actúa bloqueando de forma temporal la transmisión nerviosa hacia el músculo, lo que reduce su contracción y suaviza arrugas de movimiento, como las que aparecen en el entrecejo, la frente, alrededor de los párpados, e incluso otras áreas de evaluación médica.

Después de su aplicación el paciente puede volver a su rutina habitual, con ciertos cuidados que son explicados previo y posterior a este tratamiento, esperando resultados entre los 5 y 10 días posteriores a la aplicación, alcanzando su efecto máximo a las dos semanas y manteniéndose entre 3 y 6 meses, dependiendo de cada paciente.

En nuestra clínica priorizamos la evaluación individual y la aplicación precisa, para obtener resultados armónicos, seguros y personalizados según la anatomía y las necesidades de cada paciente, por lo que la dosis varía de una persona a otra, según criterio profesional.